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Una red global para la innovación a través del aprendizaje y la colaboración, los Fab Labs son espacios de pura creatividad y tecnología. Ahí, uno puede fabricar casi cualquier cosa y generar impactos positivos ambientales, sociales o incluso ayudar a crear nuevas formas de pensar en nuestro mundo. Visitamos Fab Lab Barcelona, el primero de la Unión Europea, y entrevistamos a uno de sus creadores.

Working space Fab LAB Barcelona

Caminando entre mesas de trabajo, talleres de carpintería e impresoras 3D, tuve la impresión de estar en un hueco entre el pasado, un tiempo en que producíamos con nuestras manos todo lo que necesitábamos, y el futuro, el tiempo en que llegaríamos a transformar nuestros sueños e ideas en realidad palpable. En el Fab Lab Barcelona el idioma común es la curiosidad y la voluntad de repensar el mundo en que vivimos. En uno de los hubs disruptivos más importantes de Europa, el distrito de innovación de Poblenou, conversé con Tomas Diez, el director de Fab City Research Lab y uno de los creadores de Fab Lab Barcelona.

Cuál es la historia del Fab Lab?

El primer Fab Lab del mundo aparece el Boston en 2002, como resultado de cooperación entre MIT and National Science Foundation, y a partir de diferentes coincidencias se ha convertido en una red global. El Fab Lab Barcelona es el primero de la Unión Europea, abrimos en Marzo del 2017. Cuándo abrimos, habían diez Fab Labs en el mundo, hoy hay 1200.

Los Fab Labs son una franquicia?

No, es una red que se identifica con una serie de valores comunes, luego tiene cierto nivel de curadoría de lo que son los espacios, sobretodo en el tipo de tecnología que hay en ellos a través de un inventario común. En esta red hay también eventos comunes, cada año nos reunimos en una ciudad del mundo para hacer una conferencia mundial de Fab Labs, y luego una serie de proyectos para que los Fab Labs empiecen a tener impacto mucho más allá de lo que está relacionado con su existencia. Por lo tanto, los Fab Labs son espacios de aprendizaje y de producción cultural más que de producción fisica. Y ahora los veo como espacios que empiezan a crear proyectos que tienen la misión de generar cambios.

Puedes dar un ejemplo del tema de cambio de impacto social o ambiental?

Para mi la misión fundamental del Fab Lab es cambiar primero como funciona nuestro sistema productivo, como lo convertimos de un sistema extractivo a un sistema regenerativo a través de la economía circular o espiral, y por otro lado generar otro tipo de impacto social que vaya más allá de simplemente impacto económico puro y duro del PIB, que no sea un impacto de cantidad sino que vaya dirigido al empoderamiento. Y eso a través del conocimiento, de la alfabetización digital, que ya no incluya solamente un ordenador, un móvil, una plataforma digital, sino también herramientas de fabricación digital para solucionar problemas y necesidades locales. En la trayectoria de una persona en un Fab Lab vemos que este nivel de empoderamiento ya empieza a cambiar el chip de las personas de esta idea de ‘aprender algo para que alguién me emplee’, a tener un trabajo para ser parte de las cosas como son, para empezar a crear el mundo que uno quiere. Es por eso que han salido de aqui estudiantes de todas partes del mundo que empiezan otros Fab Labs, porque creen poder generar proyectos que no tienen solamente impacto económico, sino también ambiental y social. Y sobre todo gente que sale con una filosofía de trabajo muy diferente, colaborativa y más abierta.

El Fab Lab Barcelona es también una escuela?

Si, el Fab Lab Barcelona esta dentro del Instituto de Arquitectura Avanzada de Cataluña, que tiene programas educativos principalmente a nivel de Másters, de Arquitectura, Diseño, Ciudades, que conectan la tecnología con diferentes disciplinas y hacen una investigación un poco más profunda. El Fab Lab, a parte de servir a estos Masters, tiene también su própia agenda complementaria para generar impacto social y también de albergar iniciativas y proyectos en esta dirección. Esto significa retar los sistemas de producción de alimentos, de energía, de datos, la distribución de bienes; nos interesa mucho el tema de criptomonedas, por ejemplo, de inteligencia artificial, biomateriales… Estamos abriendo muchas líneas de investigación a través de proyectos Europeos y multidisciplinarios.

[El Fab Lab Barcelona tiene un programa intensivo de aprendizaje que enseña a estudiantes de todo el mundo a diseñar, fabricar prototipos y a inventar casi cualquier cosa usando herramientas y tecnologías digitales. Las inscripciones están abiertas y el programa empieza en Enero de 2018!]

Fab Labs all over the world

Fab Lab – Learning for Innovation and Social Impact

A global network for innovation through learning and collaboration, the Fab Labs are spaces of pure creativity and technology. There, one can make almost anything and generate positive environmental and social impact or even help create new ways of thinking about our world. We visited Fab Lab Barcelona, the first in the European Union, and interviewed one of its creators.

Walking between worktables, carpentry workshops and 3D printers, I had the impression that I was in a slit between the past, a time when we were producing with our hands everything we needed, and the future, the time when we would come to transform our dreams and ideas into a palpable reality. In Fab Lab Barcelona the common language is curiosity and the will to rethink the world in which we live. In one of the most important disruptive hubs in Europe, Poblenou’s innovation district, I spoke with Tomas Diez, director of Fab City Research Lab and one of the creators of Fab Lab Barcelona. What is the story of Fab Lab?

The world’s first Fab Lab appeared in Boston in 2002, as a result of a cooperation between MIT and the National Science Foundation; diverse coincidences eventually turned the concept into a global network. Fab Lab Barcelona, which opened in March 2017, was first in the European Union. When we opened it there were ten Fab Labs in the world, today there are 1200.

Fab Labs are a franchise?

No, it is a network that identifies itself with a series of common values, then it has a certain level of curatorship of what those spaces stand for, especially in the type of technology that exists in them through a common inventory. In this network there are also joint events, each year we meet in a different city to hold a world conference of Fab Labs, and examine a series of projects with an impact far beyond what is related to their existence. So Fab Labs are areas of learning and cultural production rather than physical production. And now I see them as spaces that begin to create projects that have the mission of generating change.

Can you give an example of social change or environmental impact?

For me the first and fundamental mission of Fab Lab is to change how our productive system works, as we convert it from an extractive system to a regenerative system through the circular or spiral economy; secondly to generate another type of social impact that goes beyond the simple pure and hard economic impact of GDP, which is not an impact of quantity but is aimed at empowerment. And that is through knowledge and digital literacy, which no longer are only comprised of a computer, a mobile phone and a digital platform but also manufactures digital tools to solve local problems and needs. In the trajectory of a person in a Fab Lab we see that this level of empowerment already begins to change people. They chip this idea of “learning something so that someone can employ me”, of having a job to be part of things as they are, to have an opening, or that “it can be a shock too”, to start creating the world they want. That’s why students from all over the world are starting Fab Labs because they believe they can generate projects that have not only economic but also environmental and social impact. And above all, they are people who come out with a very different collaborative, more open, work philosophy.

Fab Lab Barcelona is also a school?

Yes, Fab Lab Barcelona is part of the Institute of Advanced Architecture of Catalonia, which has educational programs mainly at the level of Masters, Architecture, Design, Cities, which connect technology with different disciplines and do a little more in-depth research. Fab Lab, apart from serving these Masters, also has its own complementary agenda to generate social impact and also to host initiatives and projects in this direction. However, to challenge the systems of food production, energy, data, distribution of goods, we are very interested in the issue of cryptomonitoring, for example, artificial intelligence, biomaterials… we are overcoming many lines of research through the European and multidisciplinary project.

Fab Lab Barcelona has a six-month intensive learning program that teaches students from around the world to design, prototype and invent almost anything using digital tools and technologies. Registration is open and the program starts in January 2018!

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